22.1.21
Parsimonia
11.1.21
¿Qué entendemos por amor?
Es importante que podamos extender el concepto de amor mucho más allá de un otro, del amor de pareja (que también es maravilloso, pero no el centro y conclusión de toda la existencia del amor). El amor (y la poesía de amor) no se reduce a una sola persona sino más bien se amplifica a absolutamente todo lo que amamos.
Natalia Sol Peralta
21.12.20
Noche de poetas
La poesía como tópico,
la poesía como bebida,
como alimento,
tangible en la saliva,
en la voz, en las pupilas,
visible en lo invisible,
almas como humo
condensando el ambiente;
la poesía como cadena
que une, que arrastramos
los reos del universo,
ladrones de estrellas,
asesinos del lenguaje,
comprendidos
e incomprendidos
entre nosotros mismos,
como una comunidad
repleta de celdas, de
estilos,
de géneros inventados,
pero una comunidad al fin;
la poesía como delito,
la poesía como cárcel,
la poesía como redención
la poesía como libertad.
Natalia Sol Peralta
18.12.20
Ahí arriba
Hay
una vida ahí arriba
en
la copa de los árboles,
una
comunidad
de
pájaros e insectos,
una
red de ramas y frutos,
de
savia, de hojas al viento.
Hay
una vida ahí arriba
que
linda con la brisa,
con
los huracanes, las nubes,
que
recibe la lluvia primero,
que
está más cercana
a
todas las constelaciones.
Acoge
los soles de mañana,
despide
a los atardeceres,
se
funde con la oscura noche.
Hay
una vida ahí arriba
y
yo haciendo vida aquí abajo
pero
sintiéndome más parte
de
todo ese arriba.
Natalia
Sol Peralta
2.12.20
El vendaval del alba
Así le llamo. Todas las madrugadas, entre las cinco y las seis de la mañana, sopla un ventarrón fuertísimo en San Juan. A veces mi insomnio me hace recién estar durmiéndome por esas horas, otras veces el sonido me despierta. Y entredormida sonrío. Cuando el viento bufa salvaje yo me lleno de calma. El viento balancea mi alma y la lleva a remotos lugares silvestres, a los hogares naturales de mi espíritu. Empiezan también a esa hora a cantar todas las aves con gran ímpetu. Una anuncia el despertar a viva voz (o a vivo pío) y se van sumando al canto el resto de los pájaros. Ese animoso trinar es la dulce orquestación de la aurora. Es la tierra que por este lado del orbe comienza la sinfonía de un nuevo día. Gustaría también comenzar mis jornadas a esa hora, con la primera luz del amanecer, pero es que también soy un ser nocturno y no es innato en mí el madrugar, entonces mi deleite sucede en esa línea de luz y sonido donde la noche y el día se saludan. Y yo escucho ese saludo y desde mi almohada les sonrío.
Natalia Sol Peralta
16.11.20
Ver
13.11.20
Nacimiento de un poema
Una mañana me desperté con esta pregunta: “¿Qué son esos frágiles espejos que me circundan?”
Dormité un rato con la pregunta dándome vueltas.
Me levanté. Mientras me lavaba la cara se seguía repitiendo… “¿Qué son esos frágiles espejos que me circundan?”
Y así, media dormida aún, me senté al escritorio, tomé el cuaderno y me dije -A ver cómo continúa esto…- Y el resto vino solo, a través de los sueños, quizás a través de los espejos, cruzando la mañana, las palabras se golpearon en la hoja haciéndose visibles.
Así es cómo muchas veces nace un poema, de palabras que se desprenden de planos de ensueños, de dimensiones vidriadas de mi inconsciente a las que sólo accedo gracias a un papel y una lapicera. Sin ellos, lo más probable es que esa pregunta se hubiera perdido en la nada.
Natalia Sol Peralta
12.11.20
Frágiles espejos
¿Qué son esos frágiles espejos que me circundan?
Son otros ojos, otros
rostros, otras almas.
¿Y qué me muestran esos espejos? ¿Qué me espejan?
Son un laberinto de formas
donde a veces entro pero del que otras veces huyo.
Porque no quiero hundirme ni
perderme a través del espejo como Alicia.
Porque no sé si son reflejos fieles o distorsionados que me muestran lo que soy
o lo que no soy.
Natalia Sol Peralta
1.11.20
Desnudez
29.10.20
Amé
19.10.20
CELAJE
27.9.20
LOBA (cuento)
Se sentaban una al lado de la otra, cerraban los ojos,
levantaban sus narices y olfateaban en el ambiente todos los aromas cercanos y los
lejanos.
La loba se acicalaba y lamía también la piel de su
compañera.
Andaban en silencio, excepto cuando se detenían a aullar. A
ella no le gustaba hablar y a la loba no le gustaba ladrar. Pero eran un
perfecto dueto cuando juntas aullaban.
Se entendían con miradas.
A veces, ella se ponía en cuatro patas, miraba fijo a la
loba y comenzaban el juego. Otras veces, la loba empujaba con su hocico a su
camarada para iniciar la juerga.
Por las noches, la loba se hacía un ovillo y ella se
recostaba sobre su pelaje, cálido como un abrigo. Sus tibios alientos se unían
en el aire mientras dormían.
Dicen que un amanecer salieron dos lobas de la cueva. Y de la humana ya no hubo rastro.
Natalia Sol Peralta
22.9.20
DIOSA
25.6.20
Saudade
13.6.20
Día del Escritor
29.3.20
Declive
mi estación más preciada,
de musas que se caen
a mis pies y crujen en el alma;
de versos que se sueltan
de la enramada de mi inspiración;
de ciclos que concluyen
y renaceres que, serenos, aguardan.
Natalia Sol Peralta
Ph. Natalia Sol Peralta
11.2.20
Ella ama el agua
20.1.20
Inspiración
7.1.20
Remembranza
Mariposas blancas,
paloma blanca,
algunas gaviotas
y garzas
sobrevuelan el canal
del río Salado;
espesas nubes blancas
y su blanco reflejo
sobre el agua,
se me enardece el alma
de tanta luz
y tantos recuerdos,
tantos senderos hay
con huellas imborrables,
tantos árboles testigos;
ya lo he dicho:
Junín es un álbum
de fotografías vivas,
un baúl abierto
de memorias inmarcesibles.
Natalia Sol Peralta
Ph. Natalia Sol Peralta
Río Salado. Junín, Buenos Aires.
26.12.19
Ventanas
Hoy he vuelto a pasar los días mirando a través de una ventana por la que alguna vez miré con ojos de niña, de adolescente y de inicios de juventud. Contemplé desde ella con la mirada de una infancia que terminaba, con la mirada de la adolescente oscura y melancólica que fui, y luego con la mirada de la joven que descubrió el yoga y el budismo, viendo con otros ojos a través de esos cristales, con su percepción cambiada del mundo.
En algún momento sentí temor de que al volver a alojarme en mi vieja habitación después de tantos años se me viniera todo el pasado encima. Pero no. La habitación ya no es la misma. El paisaje ya no es igual. Y yo soy otra. Donde antes se contemplaba un paisaje gris ahora hay un árbol que creció inmenso pincelando de verde todo el panorama. Y yo también reverdecí.
Natalia Sol Peralta
Ph. Natalia Sol Peralta
Caballito, Buenos Aires.
20.11.19
Resonancia
No te calles, niña.
No te calles, mujer.
No silencies tus aullidos, loba.
Pisa el suelo descalza
aunque se lastimen tus pies,
siente la tierra bajo tus pasos
y avanza, sal de la espesura,
el claro que vislumbras a los lejos
te mostrará las estrellas
y hallarás tu norte.
Natalia Sol Peralta
15.10.19
Desidentificarme
Desidentificarme
de mis características humanas
para ser puramente
lo que soy.
Dejar de identificarme
con la longitud de mi cabello,
con las formas de mi cuerpo,
con el aspecto de mi piel,
con mis vestiduras,
con mis ataduras físicas.
Cuando me sorprenda
juzgándome a mí misma
voy a detenerme,
a respirar profundo,
a pedirme perdón
y a prometer amarme
tal cual soy,
tal cual envejezco,
tal cual cambian mis formas,
tal cual muta mi apariencia,
porque no soy este cuerpo
ni esta ropa,
soy esta poesía,
soy este aire que entra y sale
de mis pulmones,
soy lo que se proyecta
hacia dentro y fuera
de mis pupilas,
soy el todo y el vacío,
soy naturaleza,
soy espíritu,
soy.
Natalia Sol Peralta
3.10.19
Sal
Estatua de sal, poderosa imagen:
escultura de una mujer
que en cualquier momento
se desintegra
para cambiar de forma,
moldeable ante las manos sutiles
del azar del universo.
La silueta se desmorona
sin perder la solidez
de lo transitorio, de la materia
que muta a mejores figuras
sin dejar de ser
la esencia
ni la sal.
Natalia Sol Peralta
25.9.19
Furtiva
“Del claro bosque
9.9.19
Abro silencio
6.8.19
Junín
Natalia Sol Peralta
Ph. Natalia Sol Peralta
Junín, Provincia de Buenos Aires
14.6.19
Flor silvestre
Flor silvestre,
se cobija en la oscuridad de la hierba,
silenciosa sobre la tierra húmeda,
sepia como un recuerdo,
frágil como los hilos de la memoria,
con la fuerza de la Pacha
resbalando sobre sus finos pétalos,
entregada a la vida
toma oxígeno del presente
y, extraviada del sol,
respira la atmósfera salvaje.
Natalia Sol Peralta
Ph. Natalia Sol Peralta























