
La noche se me acercó,
con su silencio y todas sus verdades,
lleno de estrellas espejadas,
para mostrarme la cara de mi locura,
tiró sobre mi nariz polvo de éter
y en un estornudo escupí mi razón.
Natalia Peralta

Javier Páez Muro & Natalia Peralta
Antes era como un círculo,Entre lágrimas de cielo


Exclamación,
Cuando era adolescente
me avergonzaba ser callada, y al mismo tiempo me sentía tanto más inteligente
que las personas de mi edad, pero no sabía expresarlo, no podía exteriorizarlo.
Ahora comprendo que no es que no sabía o no podía hacerlo, sino que esa
sabiduría que siempre sentí tener dentro de mí no es de la que se expresa con
palabras. Hoy valoro mi silencio como una de mis mejores virtudes. A menudo
me sorprende la gente que habla mucho, me desconciertan las personas ruidosas
que parecen temerle al silencio. Cuando me encuentro con este tipo de seres
suelo quedarme mirándolos sin escuchar realmente, observándolos como un todo,
un conjunto de ruido y torpeza.