11.7.07

La virtud del silencio


Cuando era adolescente me avergonzaba ser callada, y al mismo tiempo me sentía tanto más inteligente que las personas de mi edad, pero no sabía expresarlo, no podía exteriorizarlo. Ahora comprendo que no es que no sabía o no podía hacerlo, sino que esa sabiduría que siempre sentí tener dentro de mí no es de la que se expresa con palabras. Hoy valoro mi silencio como una de mis mejores virtudes. A menudo me sorprende la gente que habla mucho, me desconciertan las personas ruidosas que parecen temerle al silencio. Cuando me encuentro con este tipo de seres suelo quedarme mirándolos sin escuchar realmente, observándolos como un todo, un conjunto de ruido y torpeza. 
A lo largo del tiempo aprendí a valorar mi silencio y aceptar mi modo de ser tranquilo y sigiloso. "Cuando hables procura que tus palabras sean mejores que tu silencio”, dice un proverbio de la India. Pitágoras alegó que “el silencio es la primera piedra del templo de la sabiduría”. El verdadero conocimiento es inexpresable, no se dice con palabras sino que se expresa por sí mismo, es la sabiduría que se manifiesta serena en el ser. 

Natalia Peralta


"Los discípulos estaban enzarzados en una discusión sobre la sentencia de Lao Tse:
Los que saben no hablan; lo  que hablan no saben.'

Cuando el Maestro entró donde ellos estaban, le preguntaron cuál era el significado exacto de esas palabras. El Maestro preguntó 
-¿Quién de vosotros conoce la fragancia de la rosa?-
Todos la conocían. Entonces dijo -Expresadlo con palabras-
Y todos guardaron silencio."


Anthony de Mello

6.7.07

Sobre el odio y el amor

Hace un tiempo escribí:

"Un odio mortal corre por mis venas, ansiando pronto escapar por una fràgil muñeca. Pero la muñeca parece muy fuerte, la piel es un muro donde estàn refugiados los òrganos. Nada se ve claro, dos ventanas de cristal se encuentran constantemente empañadas, entonces el mundo tiene fronteras mas cercanas. El odio mortal fluye con màs fuerza, agitando mi corazòn, sudando mi frente aunque fuera de mì hace frìo. Mi cuerpo se convulsiona, mi psicòtico espìritu padece una epilèptica sensaciòn."

Franz leyó esto y me preguntó: - ¿Odio?, ¿podes sentir eso? - Y a partir de allí se desarrolló el siguiente diálogo:
Natalia - Escribí eso sin pensar, para descargarme y es lo que me salió, así que como no fue pensado no sé que responderte. Quizás concientemente sienta que no puedo concebir semejante sentimiento y mi inconsciente lo odia todo, quien sabe...
Franz - He leído bastante de tus escritos y sabés usar muy bien la lengua hispana, cada palabra que escribís tiene un por qué... por eso mismo... ¿por qué?
Natalia - ¿Sabés la cantidad de veces que he escrito cosas sin pensar? Sacando cuentos y esas cosas, en general no pienso lo que escribo. "En el arte el pensamiento es el enemigo de la originalidad", en cuanto entras a pensar métricas, palabras y demás, arruinás lo que realmente estás intentando sacar. Creería que la frase "odio mortal" puede ir tanto al odio hacia los mortales como a un odio que puede morir en cualquier momento...
Franz - Puede ser... a menos que... Nati... ¿vos estás contenta con quién sos?
Natalia - Que pregunta mas complicada de responder... A veces creo que me amo tanto a mí y siento esa especie de odio o molestia hacia los demás que me encerraría en mí misma. Cuando más pero más bien me siento es cuando estoy a solas conmigo misma, con los demás es como que llega un punto que si paso mucho tiempo rodeada de gente me empieza a agobiar. Creo que no se ama a sí misma la persona que no tolera la soledad y necesita si o si tener al menos a una persona a su lado. ¿Por qué podría alguien no tolerar la soledad? Solo porque no se quiere a sí misma y no tiene el suficiente valor de pasar al menos una hora en silencio con sus pensamientos.
Franz - Estoy de acuerdo al 100%
Natalia - Por el contrario, si yo pudiera hacer la gran Zaratustra y encerrarme sola con mis pensamientos y no saber nunca más de la ‘muchedumbre’, no te queden dudas de que lo haría ya mismo. Entonces creo que la respuesta a tu pregunta es que sí, estoy muy contenta con quien soy.
Franz - Una vez me dijiste algo sobre tu relación con el mundo y uno de tus sueños sobre crecer como escritora... y más allá del placer personal que te daría el éxito, creo que hay algo hacia la sociedad, una gigante necesidad de mostrar al mundo que no sos alguien que creías...
Natalia - En realidad creo que el deseo de consagrarme alguna vez como escritora viene por dos lados. El primero mostrarle a quienes se creen que me conocen que apenas conocen el 10% de mi ser, alguna vez tienen que enterarse todos de las cosas me han pasado en la vida. Sinceramente a veces me molesta demasiado la ignorancia de todos con respecto a mí, y mi incapacidad de expresarme con palabras orales. Entonces alguna vez me sentiré lista y publicaré algo realmente fuerte y todos quedarán con la boca abierta, pero bueno, no voy a morir sin decir las cosas. Y el segundo, totalmente alejado de eso, es podes abrirles los ojos al menos a diez personas, y creo que ya estaría contenta. La estupidez masiva ya me supera, así que si lograra alguna vez que aunque sea una persona venga a agradecerme por haberle abierto los ojos en cuanto a la realidad creo que me daría mucha satisfacción
Franz - "En el reino de los ciegos... el tuerto es rey" Ahora preguntate si hay gente que en vez de ser ciega... simplemente se sacó los ojos para no ver...
Natalia - Pues entonces me encantaría devolverles la vista.

Natalia Peralta & Francisco Sculli